En la pintura decorativa se usa diversas técnicas, aquí describimos algunas:
Flotado: Se debe utilizar un color que contraste con el de la base. Primero se humedece el pincel con agua y luego en el exténder. La mitad del pincel debe estar impregnada en un color y la otro en otro tono. Luego se hace un barrido(deslizar el pincel en forma horizontal) y cuando el color se haya integrado, se hace el flotado en la superficie en la que se está trabajando. Recuerde que entre más húmedo, mejor va a resbalar.
Slippling: Este trazo se utiliza para dar forma al pelaje de los osos y para haceralgunas otras texturas. Se aplica una base, luego se humedece el pincel en un color contrastante. El slippling permite usar hasta 5 o 6 colores. Posteriormente, al pincel se le quita el exceso de pintura pero sin dejarlo completamente seco. Luego, con golpes muy suaves, forme círculos con el pincel en forma vertical. Recuerde que no debe tapar completamente la base.
Puntos: La forma más sencilla de hacer puntos es utilizando el cabo de los pinceles. Simplemente imprégnelos en el color deseado y presiónelos sobre la superficie de forma firme pero suave. El tamaño del cabo del pincel le dará el diámetro de los puntos. Existe también en el mercado una herramienta llamada Kempler pero ofrece menos posibilidades de tamaños de círculos.
Corazones: Estos se pueden dibujar también con el cabo de los pinceles. Impregne el pincel en el color deseado y dibuje dos puntos pegados, y haga un trozo hacia abajo para darle la forma.
Efecto Tarugado: Una vez preparada la pieza y ya con el color de base, hacer divisiones verticales y horizontales con la ayuda de un lápiz negro, con una separación de 2 ó 3 cm entre una y otra. Luego, realizar una doble carga con un tono oscuro y con el color de base elegido. Pincelar casi por encima de la marca del lápiz. Esta línea nos permitirá hacer un trazo bien recto y parejo. Realizar el esquema como si fueran ladrillos en las uniones. Hacer dos círculos pequeños paralelos con el tono oscuro para simular los tarugos.
Rayé: Se trabaja con dos colores de acrílicos contrastantes. Dar una base pareja del color deseado. Dejar secar. Pincelar con el color contrastante. Dejar reposar uno o dos minutos y arrastrar con una esponja de acero de cocina haciendo presión y rayando la superficie. Puede realizarse con una pinceleta de cerdas duras.