La historia de la cerámica va unida a la historia de casi todos los pueblos del mundo. Abarca sus mismas evoluciones y fechas y su estudio está unido a las relaciones de los hombres que han permitido el progreso de este arte.
La invención de la cerámica se produjo durante la revolución neolítica, cuando se hicieron necesarios recipientes para almacenar el excedente de las cosechas producido por la práctica de la agricultura. En un principio esta cerámica se modelaba a mano, con técnicas como el «pellizco», el «colombín» o la «placa» (de ahí las irregularidades de su superficie), y tan solo se dejaba secar al sol en los países cálidos y cerca de los fuegos tribales en los de zonas frías. Más adelante comenzó a decorarse con motivos geométricos mediante incisiones en la pasta seca. Su cada vez más compleja, perfecta y bella elaboración determinó la aparición de un nuevo oficio: el del alfarero.
Lo que se designa comúnmente con el nombre de cerámica hace referencia a una pasta de arcilla y agua que se cuece. Las variedades cerámicas dependen, por tanto, de los tipos de arcilla, de las proporciones en la mezcla, de la cocción y de la técnica utilizada.
Las diferencias del esmalte con el que se cubre la pieza cerámica o la composición de la pasta da lugar a las distintas variedades: gres, terracota, porcelana, etc.
La cerámica es el arte de hacer y cocer al horno vasijas de diferentes formas y tamaños, después se decoran según el gusto y la apariencia deseada. La decoración puede ser al horno, con pinturas especialmente para cocción y pueden ser esmaltes o vidriados transparentes o de color, pigmentos para diseños y englobes bajo cubierta. También se usan los sobre esmaltes que son oro, plata, madre perla, halos, lustres y calcomanías.
La temperatura varía dependiendo del material que se use.
Decoración al frío. Se usa con diferentes técnicas de pinturas, tales como:
Acrílicas: a base de agua para técnicas como pincel seco, pincel húmedo, aguadas, azúcar, pincelada, imitaciones.
Translúcidas: a base de aceite para técnicas como imitación lladró, envejecidos.